Page 74 - Rosario Corinto 11
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de 1922, cesándolo inmediatamente como coadjutor de la parroquia carmelitana de la ciudad
portuaria2, ostentando el cargo cerca de tres décadas, el cual compaginó tras la contienda con el de
capellán de la Adoración Reparadora, congregación establecida en un convento anexo a la rectoría
–demolido–, que atendió la misma desde su reapertura en septiembre de 1940 hasta el traslado de
las religiosas a un nuevo cenobio en los Pasos de Santiago en julio de 1955, cuatro meses antes de
la consagración de Santa Catalina como templo de reparación regido por la hermandad de Sacer-
dotes Operarios Diocesanos3.
Poco tiempo después de aceptar el puesto de rector, José Abad tuvo la idea de rendir culto
en la parroquia a una imagen de la Virgen del Carmen, quizás en recuerdo de su breve paso por la
iglesia del antiguo convento carmelita de Cartagena antes de su traslado a Murcia, aunque existe
constancia de que en Santa Catalina se celebraba cada mes de julio, incluso antes de la llegada de la
efigie, una novena en honor a la abogada de las ánimas del Purgatorio4. Para llevar a buen término
su proyecto, contó con el respaldo económico de la feligresía, confiando la hechura de la talla al
joven escultor Miguel Martínez Fernández. En la lista de donantes, cuyas limosnas se destinaron a
costear la nueva obra y de paso, la instalación de luz eléctrica en el templo, figuraron camareros de
algunas capillas de la parroquial como María Marín-Baldo, Rita Sánchez, Fuensanta Pacheco –con
una pareja de ánforas– o la familia Palarea; sin olvidar la colaboración desinteresada de devotos car-
melitanos, hermanos Maristas y personalidades del momento como el provisor diocesano Antonio
Álvarez Caparrós, el director del Banco de España o el presidente de la cofradía de San Joaquín
erigida en la vecina iglesia de San Pedro, Joaquín Bosque5.
2. Miguel Martínez Fernández, el escultor
No cabe duda que Miguel Martínez Fernández es uno de los artistas locales del siglo XX
más desconocidos en la actualidad, debido en gran medida a la destrucción masiva de su obra
escultórica en 1936 y su repentino fallecimiento tres años después, que impidió la participación
activa del joven imaginero en la compleja labor de reposición de imaginería religiosa para parro-
quias y cofradías de la diócesis de Cartagena. Sin embargo, conocemos algo de su vida y produc-
ción gracias a su sobrino, Antonio Nicolás Rueda, cuyo artículo publicado en la revista Magenta
editada por la cofradía del Perdón sirvió de referencia a varios autores; habiéndose engrosado
recientemente su catálogo con un hallazgo del técnico superior en restauración e investigador Juan
Antonio Fernández Labaña, al que ahora se sumará el de la Virgen del Carmen que gubió para la
rectoría de Santa Catalina.
Miguel Martínez Fernández nació en Murcia el 28 de septiembre de 1894, ingresando a una
temprana edad en el taller de los Aracieles, herederos del fiel continuador de la estela salzillesca en
la segunda mitad del siglo XIX, Francisco Sánchez Tapia. Sus primeras obras fueron realizadas en
plena guerra del Rif, durante el servicio militar que llegó a prolongarse hasta tres años en Melilla;
retornando a su ciudad natal en torno a 1920, ya que existe constancia de que concluyó en el vera-
no de ese año un San Luis Gonzaga para la Congregación Mariana erigida en la iglesia arciprestal
del Carmen –a la que él perteneció–6. A finales de 1921 finalizó una Santa María Magdalena para
las procesiones de Alhama de Murcia, bendecida el domingo 15 de enero de 1922 antes de su
traslado al domicilio de Luis Pérez Rueda, presidente de la hermandad7.
En febrero de 1923, ingresó como mayordomo en la murciana cofradía del Perdón, entidad
para la que concluiría en ese mismo año el paso Encuentro de Jesús con su Madre en la calle de la
Amargura, debiéndose a su autoría el boceto y las imágenes de San Juan Evangelista y la Virgen
Dolorosa, ya que la efigie del Nazareno fue cedida. A causa de la lluvia, la procesión fue suspendida
2AMM. “Diario de Cartagena”, en La Verdad de Murcia, 12 de enero de 1922, p. 4.
3AMM. “Vida religiosa”, en La Verdad de Murcia, 19 de septiembre de 1940, p. 3 / “Bendijo el señor obispo el nuevo convento de las Madres Reparadoras,
en La Verdad de Murcia, 5 de julio de 1955, p. 3.
4AMM. “Boletín religioso”, en La Paz de Murcia, 11 de julio de 1884, p. 4.
5AMM. “Liquidación”, en La Verdad de Murcia, 10 de julio de 1923, p. 2.
6AMM. “Congregación Mariana del Carmen”, en La Verdad de Murcia, 30 de julio de 1920, p. 2.
7AMM. “De Alhama”, en La Verdad de Murcia, 18 de enero de 1922, p. 3.
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